¿Sabes qué comercio se hizo centenario en esta lonja?

Sabas
Sabas
La foto corresponde a un proyecto que no llegó a materializarse en la lonja. El local, ahora, es un “Todo a Cien” de chinos.

Son muchos los oficios y sectores comerciales que han ido desapareciendo como consecuencia de los cambios en las necesidades de los consumidores. Este es el caso del comercio sobre el que hablamos en este artículo. Nacido a finales del siglo XIX, estuvo especializado en pasamanería y botones. Seguramente, muchos de los lectores de estas lineas desconozcan el sentido y significado de la palabra pasamanería, así que lo mejor será buscarla en el diccionario:

Pasamanería:
“Género de galón o trencilla, cordones, borlas, flecos y  demás adornos de  oro, plata, seda, algodón o lana, que se hace y sirve para guarnecer y adornar los vestidos y otras cosas.”

Y a lo mejor seguimos sin entenderlo muy bien, así que volvemos al diccionario para buscar galón y trencilla. Las otras palabras parecen más comprensibles:

Galón:   “Tejido fuerte y estrecho, a manera de cinta, que sirve para guarnecer vestidos u otras cosas.”

Trencilla:
“Galón trenzado de seda, algodón o lana, que sirve para adornos de pasamanería, bordados y otras muchas cosas.”

En definitiva que, a lo mejor nos vamos haciendo una idea, pero, en general, son artículos que hoy en día tienen una demanda tan restringida que son desconocidos y extraños para la mayoría, y es que son formas de vestir y decorar que hoy, cuando menos, no son de uso generalizado. Incluso pegar un botón, otra de las especialidades del comercio en cuestión, parece hoy una empresa demasiado complicada como para realizarla en casa. Así que, para qué vamos a necesitar una tienda especializada en pasamanería y botones.

Mercería Sabas
Mercería Sabas. Foto – Euskal Museoa

La Mercería de Sabas fue fundada a finales del siglo XIX por el durangués Sabas Esparza, habiendo conseguido ser uno de los comercios más emblemáticos de Las Siete Calles,  y se ha cerrado recientemente, cuando estaban a su cargo Begoña Zalbide e Iratxe Hernández, las últimas representantes de su familia al frente del negocio.

La fachada de la tienda siempre me ha enamorado, así que me alegro de que al menos el antiguo rótulo de la tienda se conserve en el Museo Vasco / Euskal Museoa, donado por Mª Begoña Zalbide y Mª Begoña Ladislao  en este mismo año de 2017 y que haya pasado así a engrosar el patrimonio comercial de Bilbao.

Una fachada fuera de lo común ¿la conoces?

Almacenes Amann
Almacenes Amann
Almacenes Amann – Archivo de la Diputación Foral de Bizkaia

¿Cuál es el mejor método para distinguir a un turista de una persona oriunda en una ciudad cualquiera? Existen algunos signos inequívocos que delatan al turista, como son la cámara de fotos o el inevitable plano. Sin embargo, no es necesario acudir a estos signos externos para poder distinguir a un guiri. Basta con que prestemos atención a sus puntos de interés preferente. Cuando caminamos por nuestra ciudad, nuestra mirada reposa sobre el suelo o, en el mejor de los casos, en el infinito. Por el contrario, cuando hacemos turismo, elevamos nuestra mirada al cielo para no perdernos detalle de todos los edificios que son nuevos para nosotros. Pues bien, esto es lo que, al parecer, ocurre con la casa de la que vamos a hablar en este artículo. Son numerosos los turistas que le hacen fotos y se detienen a contemplarla, mientras que es desconocida para una gran mayoría de bilbainos. Me refiero a los actuales números 17 y 19 de Belostikale que, aún siendo dos portales diferentes, corresponden a un único edificio.

Lo extraordinario del edificio reside en la extravagante decoración de sus dos primeros pisos, lonja y portal, aunque en estos dos últimos espacios solo se adivina lo que pudo ser originalmente a través de algunos de los restos que todavía se conservan. Grandes rosetones florales estucados sobre la fachada, se alternan con otros más pequeños sobre un fondo de grandes cristales azules enmarcados, que se repiten, en diferentes tamaños, por toda la fachada de estas tres primeras plantas. Haciendo uso de la imaginación, todavía nos podemos hacer una idea del conjunto unitario que estas tres plantas formaron en su día.

Belostikale Fachada Amann
Fachada de Los Almacenes Amann de Belostikale

La razón que explica esta llamativa decoración uniforme de tres de las plantas del edificio, es que las tres formaron parte de un mismo proyecto comercial, el de Los Almacenes Amann. En mi opinión de lego en la materia, éste sería un magnífico ejemplo de decoración arquitectónica de inspiración modernista al servicio de una actividad comercial. Y es que, en mi opinión, así como existe la consideración de patrimonio industrial para determinados inmuebles, debería existir también la de patrimonio comercial de interés, para poder protegerlo.

Almacenes Amann - 1919
Almacenes Amann – 1919

El origen de estos grandes almacenes se sitúa a mediados del siglo XIX, cuando D. Emiliano Amann los inauguró. Tras su muerte, a finales de siglo, serán sus hijos, Tomás y Juan, quienes tomen las riendas del negocio y lo lleven a su máxima expansión. Como ya hemos dicho, los almacenes ocuparán las tres primeras plantas del edificio y en ellos será posible encontrar una amplísima variedad de mercancías pertenecientes a los sectores más diversos, como debe suceder en todo Gran Almacén que se precie. Como se puede leer en el recorte de publicidad en prensa que he compartido, llegó a disponer de 32 secciones diferenciadas, aunque según parece, si alguna sección fue relevante y lo distinguió durante toda su existencia, ésa fue la “Sección de Juguetes” del primer piso.

Emiliano Amann - 1890
Periódico Bilbao – 1890
Amann 1927
Maquinas de coser – Amann – 1927

En la publicidad del XIX se define como almacén de quincalla, aunque en los mensajes publicitarios, además de los juguetes, se ofrecen artículos como almidón o buglas (sic), producto que no he podido identificar, por lo que será bienvenida cualquier sugerencia, así como el artículo más innovador y revolucionario del momento: La máquina de coser. Un artilugio que, por otra parte, también será un buque insignia de la firma comercial hasta su cierre.

Con el cambio de siglo, los almacenes, como ya he comentado anteriormente, pasan a estar regentados por dos de los hijos de Emiliano y tras un breve período en que se conocen como “Hijos de Emiliano Amann” y “Cooperativa Amann”, pasan a denominarse con el nombre definitivo de “Almacenes Amann”. Será esta época, la del primer cuarto del siglo XX, con sus locos años 20, la de su mayor esplendor. Se aplicarán las más novedosas técnicas de marketing del momento que, por otra parte, tampoco difieren mucho de las actuales, con días especiales de compra, vales descuento, regalos, etc… Seguramente, será en este momento de los primeros años de siglo, atendiendo a su peculiar estilo, cuando se produzca la materialización decorativa de la fachada que podemos ver en la actualidad. Será también en estos años cuando se decore el actual portal 19 con su actual estilo. Curiosamente, en este momento se están realizando las obras para la dotación de ascensor al inmueble y el portal pasará al centro de la actual lonja de La Bacalada que se dividirá en dos, mientras que el espacio de la actual escalera pasará a formar parte de uno de los nuevos locales comerciales, por lo que muy probablemente, con estas obras, desaparecerán los últimos vestigios de la antigua decoración de la planta baja, ya que se suprimirá el actual portal. Así que si aún no lo has visto, te recomiendo que no demores mucho la visita.

Creo que puede ser de interés una pequeña recopilación de algunos textos publicitarios insertados en la prensa local de aquellos años:

Cooperativa Amann 1908 – 1911

Hoy visitad AMANN: Día de Moda. Regalos. Véanse las ocasiones
FAISANES del Mans, uno 12,85 pts.
LA MEJOR MERIENDA HIGOS FINOS
ESPECIALIDAD Turrón de Cádiz legítimo
SALCHICHAS trufadas y salchichas de Francfort
BOCADO FINO Mazapanes legítimos de Toledo
GUARDAPOLVOS VIAJE
SOMBRILLAS Y ABANICOS
SOMBREROS DE PIQUÉ Y TELA
MARINERAS SEÑORA
PICHONES Venta en las cooperativas Amann y Olimpia
MEDIAS negras. Surtido completo, modelos reclamo á 1 y 1,40 pts. par
PARA SEÑORA. Abrigos, marineras, faldas, trajes. El mayor surtido en los Almacenes Amann
SORPRENDENTES SON LOS JUGUETES QUE PARA REYES HAN RECIBIDO EN LOS ALMACENES AMANN
PRIMERA COMUNIÓN: Arreos completos para niño y niña
BARATILLO de quincaya y mercería, solo por 15 días, en Almacenes Amann

Almacenes Amann 1919
Almacenes Amann 1919

Almacenes Amann 1919:

CAJAS De madera vacías, grandes y pequeñas, se venden baratas
BARATILLO. ROPA BLANCA. SEÑORAS Y NIÑOS. Hasta fin de Febrero
Hoy, Miércoles RECLAMOS Cambio de tickets por regalos ALMACENES AMANN Los sábados, como víspera de domingo, se cierran a las ocho y media
HOY DIA DE MODA REGALOS VISITAD LOS GRANDES ALMACENES AMANN CAMBIO DE TICKETS VENTA DE VARIOS ARTÍCULOS A PRECIOS REBAJADOS PARA HOY
EXPOSICIÓN JUGUETES ÚLTIMAS NOVEDADES. VISITAD LOS ALMACENES AMANN Artículos de metal blanco Objetos de arte del japón

Almacenes Amann 1927:

Sombreros PAJA Dril y piqué Gorras y boinas
Cintas de seda Botones de nácar. Cintas e hiladillos. Hilos, sedas y algodones de todas clases. Baratillo de botones
CONSTRUYA EL NACIMIENTO DE NAVIDAD para sus niños. Casitas, figuras, cuevas, puentes, pueblos, musgo, corcho, animalitos, etc…CHUCHERÍAS PARA EL ÁRBOL

Amann 1927 Juguetes
Publicidad de juguetes – Almacenes Amann – 1927
Almacenes Amann - 1927
Amann-1927
Amann 1930
Publicidad de hamacas – Amann- 1930

 

 

 

 

 

 

 

 

El declive de los almacenes comenzará a partir de los años 30. Atendiendo a la publicidad que aparece en prensa durante el año 1929, da la sensación de que en este año se produce algún hecho traumático para los vetustos almacenes, ya que pasa de tener en Enero un nivel publicitario acorde con su tradicional importancia, a estar, en Diciembre, prácticamente desaparecido en combate ¿Tendrá el hecho alguna relación con el famoso Crack del 29? Sea como fuere, ya en 1929 los almacenes han cedido parte de sus locales a otra empresa que ocupa la parte de lonja correspondiente al actual número 17 de Belostikale (17-bis en la época, esquina con el cantón) y el primer piso del mismo portal: “EL Palacio de las Medias“. Posteriormente, y sin que podamos precisar la fecha, los Amann venden el inmueble íntegro a los señores Blanco, primos entre si, quienes irán parcelando la propiedad progresivamente, aunque este hecho no supone un impedimento para que los Almacenes Amann sigan funcionando un tiempo, hasta los años 40, en el mismo ya mermado local que regentaban.

El nuevo local correspondiente al Palacio de las Medias será ocupado posteriormente y hasta los años 70 por los “Almacenes Ezpeleta“, propiedad de D. Alberto Ezpeleta, los cuales se dedicaban a la comercialización de textiles para el hogar y similares, como era costumbre en aquellos años, aunque según me comentan algunos vecinos de entonces, el nuevo negocio conservó para el acervo popular, y durante bastante tiempo, su anterior denominación palaciega. La entrada al local contaba con un atrio de acceso en el ángulo que forman calle y cantón, lo que permitía la entrada por ambos lados con una columna esquinera exenta que las separaba. Todavía pueden comprobarse los restos de aquella elegante entrada observando la esquina del primer piso del actual Nº 17. En la actualidad, este local, desgajado del de los primitivos almacenes, está dividido a su vez en otras dos lonjas que hoy ocupan Santiveri y una peluquería, habiendo perdido el primer piso su actividad comercial.

Respecto al resto de los locales del almacén, en el segundo piso se hicieron viviendas y la porción más grande de la lonja, junto a las dos manos del primer piso del Nº 19, fueron adquiridos por D. Valentín Ceballos, quien, en un primer momento, abrió una zapatería, para posteriormente inaugurar la tienda que llegó hasta nuestros días y que se conocía como “La Bacalada“, cerrada recientemente.

No obstante, en los primitivos locales de Amann hubo, hasta los años 70-80, otros dos comercios que hay que sumar a los citados anteriormente. En la pequeña lonja que hay junto al portal del 19, y que posteriormente sería almacén de descarga de La Bacalada, hoy una persiana cerrada y con pintada, estuvo establecida La Panadería Flora de Harino Panadera, y en el habitáculo que existe debajo de las escaleras del mismo portal, la Frutería de César, quien exhibía su selecta fruta desde dentro del portal y hasta la calle.

En este momento, el Ayuntamiento de la villa, a través de Bilbao Ekintza, ha lanzado la campaña Biziago, en la que se están exponiendo a través de vinilos en los escaparates de estas y otras tres lonjas de Las Siete Calles, los proyectos que para ellas han realizado distintos decoradores. En este caso, para las dos lonjas que resulten de la división del local de La Bacalada. Los proyectos salen a concurso y se podrán votar telefónicamente de forma totalmente gratuita por cualquiera. A tal efecto, verás unos vinilos por el suelo de las calles del Casco Viejo invitándote a participar.

 

 

El origen de una marca de Bilbao de toda la vida

Farmacia Turrillas

Los lugares con historia tienen el privilegio de ser los protagonistas de innumerables recuerdos. Ocupan un lugar en la memoria de todos los que allí han vivido momentos especiales y su huella permanece imborrable en nosotros. Pero no son los lugares, en si mismos, los que nos provocan añoranza, son las vivencias que en ellos hemos tenido las que nos impactaron de por vida. Por este motivo nos acordamos de algunas tiendas, porque dejaron en nosotros historias vividas, historias de personas, todas ellas diferentes, pero que escribieron con nosotros nuestra propia historia. Sin embargo, en algunas ocasiones, esa memoria se va con las personas y resulta casi imposible recuperarla y este es el motivo de este artículo, recuperar el recuerdo de unos comercios hoy desaparecidos pero que habitaron entre nosotros en otro tiempo.

Farmacia Turrillas
Farmacia Turrillas en la actualidad

En la esquina de la calle Tendería con el Cantón de Sota, en el espacio actualmente ocupado por la Farmacia Turrillas, hubo en otros tiempos hasta tres comercios de forma simultánea. En los años 80 del pasado siglo, antes de la expansión de la farmacia con el cambio de titularidad y la unificación de los tres locales en uno solo,  la botica únicamente ocupaba la parte central de la actual lonja, justo en el espacio delimitado por las columnas bajo la cruz que hoy anuncia la farmacia. A su derecha, izquierda de la foto, en el escaparate más pequeño, se ubicaba una joyería de cuyo nombre no nos acordamos (agradeceríamos cualquier información al respecto)  y en la esquina con el cantón, la tienda de pelucas Celaya, comercio que todavía existe, aunque hoy ubicado en Carnicería Vieja.

Sin embargo, anteriormente, allá por los años 20 del pasado siglo, aunque en la foto se intuye un “Desde 1913”, en esta esquina de Tendería se ubicó la que, con el tiempo, sería una de las más reconocidas marcas comerciales de Bilbao. Me refiero a “Derby“, aunque desconozco la relación con la actual camisería “Derby Gardeazabal”. Según parece, en aquellos tiempos, el comercio era una zapatería de señoras y, con la que está cayendo, resulta gratificante observar la importancia fundamental que, en la publicidad, tenía entonces la calidad del producto sobre otros aspectos menos relevantes en la época para el mercado.

Tarjeta promocional Derby
Tarjeta promocional de la Zapatería de señoras Derby
Publicidad Derby
Reverso de la tarjeta promocional de la Zapatería de señoras Derby

Copio el entrañable mensaje publicitario de la tarjeta promocional que era canjeable para obtener el increíble descuento del 5%:

ZAPATOS DE ESTILO, EN LA EDAD DE LOS ESTILOS

Todas las señoras compran estilo, y todas las Señoras, en cualquier ciudad, piden lo que la moda ha decretado. Los zapatos de la casa «DERBY» han sido designados por estilistas, artistas que saben lo más nuevo en zapatos de moda. Esta casa no escatima nada para hacer que sus creaciones sean lo mejor en patrones y en las mejores pieles, que puedan hacer el zapato elegante y el más correcto que uno puede comprar.

Con sus bonitas lineas y sus elegantes tacones, ellos guardan toda su belleza aun después de haber sido usados largo tiempo.

Estilo y calidad, son los verdaderos precios bajos, esto es lo que es real y, sin embargo, muy difícil de encontrar.

Este ideal, Señora, puede usted verlo realizado visitando esta casa.”

Pero qué son las Siete Calles de Bilbao

La Ribera
Plano de Bilbao medieval
Plano de Bilbao, año 1442 Reconstrucción de J. Muñoz Arte y urbanismo en el Casco Viejo de Bilbao – Javier del Vigo

Las Siete Calles son el núcleo originario de Bilbao. No nos importa que en el momento de la fundación de la “Muy Noble, Muy Leal e Invicta Villa” por Don Diego López de Haro, allá por el año 1300, fueran tan solo tres las calles. No tardó mucho en completarse todo el recinto amurallado con nuevas casas y viviendas que completaron lo que hoy conocemos como tal. Así, para el último cuarto del S. XIV, ya comenzaba a esbozarse la cuarta calle, y mediado el XV ya se conocían las 7 calles con su trazado actual.

Y este es, precisamente, uno de los grandes atractivos que nos ofrece el paseo por estas calles sabiendo que son las mismas por las que transitaron los bilbainos de hace más de siete siglos sin haber sufrido apenas transformaciones sustanciales.

Así, en la actualidad podemos ver intacto el trazado urbano de este primitivo Bilbao y su configuración típicamente medieval. Calles rectilíneas y paralelas que conservan su anchura original de alrededor de seis metros. Los solares para edificios siguen siendo estrechos y alargados, cortados por cantones que comunican las calles entre si, como entonces. Las manzanas de casas, así determinadas, se estructuran de forma tal que se dividen en dos bloques independientes, dando cada uno a una de las calles, en virtud de una estrecha cárcava que los separa longitudinalmente, de forma que cada edificio pertenece a la calle donde presenta su fachada.

Como ya hemos dicho, en un principio fueron tres las calles que dieron inicio al actual Bilbao: Somera (Cimera) o Goienkale, la calle de arriba; Artekale, la calle del medio, también conocida en algún tiempo como “de los francos” (sobra explicar los motivos); y Tendería o Dendarikale, la última, también nombrada como “de Santiago” en otros siglos.

A estas tres primitivas calles pronto se unieron otras cuatro, que copiaron escrupulosamente el trazado urbano de  las primeras y que paso a nombrar: la calle de las Pescaderías, hoy conocida como Belostikale (Belaoxtekale propone Javier del Vigo), tiene un nombre de origen incierto, aunque a mí algún experto me apuntó la posibilidad de que fuera “Calle de las Huertas de Atrás” (observando algún plano de la época, la etimología no carece de sentido, aunque ignoro su validez filológica); la siguiente sería Carnicería Vieja, nombre que procede del antiguo matadero que allí se ubicaba; Barrenkale, o calle de El Palacio, en castellano la “calle de dentro”; y Barrenkale Barrena, o de abajo.

Ha sido tradicional y bastante habitual entre bilbainos hablar de las Siete Calles para referirse a toda la Parte Vieja de Bilbao (aunque desde la creación de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo de Bilbao, allá por los últimos  años 60 del S. XX , se ha ido diferenciando, poco a poco, lo que es el Casco Viejo de lo que  son propiamente sus Siete Calles). Y es que, si bien existen otras calles de similares características a estas siete primeras dentro del Casco Viejo, también se engloban en él otras cada vez más diferenciadas.  Pero éste es un tema para otro artículo específico.

Así que ya sabes, cuando bajes por el Casco Viejo, adéntrate por sus Siete Calles y disfruta de su singular esquema medieval. No son muchas las ciudades europeas que conservan íntegras sus primeras calles. Disfrútalas con calma y fijándote en los detalles.

La Ribera
Arcos de La Ribera

Las Siete Calles comienzan en La Ribera, que, como su nombre indica, es un agradable paseo que transcurre al borde de la ría de Bilbao. Un buen lugar para comenzar nuestra visita. Además de que resulta muy gratificante pasear al cobijo de sus arcos, que nos protegen del agua cuando llueve y nos dan sombra si hace sol, si echamos la mirada a lo alto, podemos observar las originales pinturas al fresco que decoran sus techos desde hace algunos años por iniciativa del Ayuntamiento.  Los Arcos de La Ribera van desde Somera hasta Carnicería Vieja, por lo que, paseando por ellos, podemos ver el inicio de cinco de las Siete Calles y, andando solo un poco más, las dos restantes.  Así mismo, nos podemos fijar también en el famoso Mercado de La Ribera, el más grande mercado de abastos de Europa.

Piérdete por sus calles, no tienen pérdida, o bien sales a la ría, o bien a las proximidades de La Catedral, y siguiendo en la misma dirección, también de vuelta a la ría. Disfruta de su frescor en verano. Normalmente, estas calles se mantienen varios grados por debajo de la temperatura predominante en el resto de la ciudad debido, precisamente, al diseño angosto de sus calles. En algún tiempo, incluso era posible andar por ellas sin mojarse cuando llovía debido a la amplitud de los aleros de sus casas, aunque tuvieron que prohibirse por el alto riesgo que entrañaban al favorecer la propagación de incendios. También podrás disfrutar mirando los escaparates del comercio local que aquí se aloja, prácticamente ajenos a franquicias y grandes superficies comerciales y, cómo no,  paladear los pinchos y dulces más típicamente bilbainos que nos ofrecen hosteleros y pasteleros locales.

Atraviesa por los cantones y observa su diseño con doble vertiente de aguas a sendas calles. Fíjate en las puertas que hay en lo alto de cada tramo del cantón. Son las puertas de acceso a las cárcavas y desde donde, en época estival, se vertían las aguas para limpiar y refrescar las calles. Los cantones, según nos informa Manuel Basas, carecieron de nombre hasta 1976 y después de largas peripecias hemos alcanzado la actual nomenclatura. Hoy se conocen,  uno como cantón de Julián Echevarría “Camarón” y de Alejandro de la Sota el otro.

Visita Somera y fíjate en que es la única de las siete que tiene un tramo en curva. Ello se debe a la vuelta que daba la muralla, sobre la que se apoyaban los edificios en este tramo, para poder cerrar el cerco defensivo. Al terminar la curva de la calle nos encontramos con el Portal de Zamudio, la única puerta de la ciudad hacia el norte, hoy desaparecida.

Date un paseo por las Iglesias que, aunque han sufrido bastantes modificaciones desde aquellos tiempos iniciales de la villa, siempre aportan, no sé por qué, un incuestionable aire medieval. San Antón, emblema de la villa, es fruto de la reconversión del viejo alcázar que vigilaba el puente del mismo nombre que daba acceso a la villa en aquellos tiempos del medievo. La Catedral, por su parte, es la Iglesia más antigua de Bilbao, con orígenes anteriores a la fundación de la villa. También los Santos Juanes, inicialmente colegio de jesuitas y primer edificio monumental que se construyó en Bilbao extramuros de la villa. La cuarta parroquia, San Nicolás, aunque se encuentra un poco más alejada de esta zona, en El Arenal, presenta una magnífica colección de escultura.

Espero que te haya gustado este breve paseo por las Siete Calles y que te animes a participar con nosotros en este nuevo proyecto que hoy comenzamos. Se agradecen todos los comentarios, correcciones y debates que puedan surgir.